martes, 19 de marzo de 2013
París-Valladolid
Tal vez en otra época sería un poeta francés inspirado por el absenta, pero estos tiempos que me ha tocado vivir admito que no me terminan de llenar. Entre la telebasura, las redes sociales y el ruido del despertador van pasando los días... mientras poco a poco vamos dejando morir a la poesía. La vestimos con harapos y blasfemamos en su nombre, la ignoramos o la maltratamos a nuestro antojo.
Caprichosos, necios y borrachos cuya única motivación puede ser un deporte o un estado de ánimo. Quítense la venda de los ojos, hay un mundo poético ahí fuera más allá de los intereses de la gran masa. Este aprendiz de poeta se va a follar la vida como se merece, porque es lo único que tiene y quiere exprimir hasta la última gota de buenos y malos momentos. Porque en el fondo es eso, una montaña rusa que de ti depende si está en continuo movimiento o se frena en la primera bajada.
Jodido niñato, no creas que tener la polla escocida y la nariz irritada te convierten en el rey del mundo, sería hipócrita pensar eso y dejar de lado todas las cosas que realmente importan.
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