sábado, 9 de marzo de 2013

Viviendo al margen



 Está perdido en una zona en la que no existen consecuencias,
pero, pero no temáis por él, aún puede caer más bajo.
Vive el día a día entre difusas secuencias,
no distingue entre amigos o rufianes, ese ya no es su trabajo.
Anoche en la urbe alguien se quitó la vida,
pero a él no le interesa quién comparte sus días,
sólo se mueve para buscar fiestas y bebida.
Amores de barra, drogolegas y camellos,
son sus únicos allegados y sólo confía en ellos. 
¡¡Y QUE LE DEJEN EN PAZ!! 
que ya no le interesa nada más que dejar de vomitar. 
Se despierta entre jaquecas y temblores
evitando los discursos de sus queridos detractores.


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