Para encontrar la
paz
Primero tuvo que
encontrar la guerra
Estuvo tirado unos
meses
Meditando en las
trincheras
Las balas iban y
venían
Muchos hombres
morían
Él sin inmutarse
les oía
Y predecía que la
esencia de la lucha
Está presente cada
día
Sea en el frente
de batalla
O en las fuerzas
de una madre
Que alimenta a sus
chiquillos
Sin que conozcan a
un padre
Ahí está su fuerza
Ahí está su
esencia
La motivación que
siempre ha buscado
La encuentra en
amargos tragos
De pasión
desilusión
Y escribe por
vocación
Viste folios con
palabras
Y tintas del
corazón
Si lo veis por ahí
tirado
Ayudad a
levantarlo
Seguro que lo
agradece
Seguro que lo
merece
Como si de un hijo
de la anarquía se tratase
Ya no cree en
dioses ni leyes
Se jura a si mismo
que pase lo que pase
Seguirá tirando
para delante
Es su naturaleza y
no quiere cambiarla
Reniega de la
realeza
Y de cuentos de
hadas inconclusos
Hace años que no
reza
Porque sólo cree
en los suyos
Realmente es lo
que importa
Disfruta de su retorno
Y de las cosas del
presente
Se ha creado un
perímetro
Con dos o tres de
su entorno
Que tiene siempre
en mente
Y nadie lo
atraviesa
Ni si quiera si lo
intentan le interesa
Mira para otro
lado
Ni se molesta ni
se inquieta
Tan sólo se queda
parado
Entre pensado y
meditando está su estado
Por fin encontró
la paz
Y sobrevivió a su
propia guerra
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