sábado, 12 de enero de 2013

Let the poor boy be


Dejadme vivir, explorar lo desconocido, desordenar mis sentidos para ordenar el pensamiento... el festín del exceso.
Bebe de las fuentes del conocimiento, directamente del manantial, sumerge tus manos en su elixir y llévatelo a la boca paladeando cada noche como si fuera la última.


Saborea la decadencia junto a unos acordes de jazz, abrázate a ella y pronto volarás libre.


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