Se forjó una nueva alianza con el calor de nuestras palabras y ron blanco como nuestro mejor testigo, hicimos un pacto firmado con nuestros cuerpos y me prometiste que esta bala perdida jamás volvería a caminar sin compañía, te fundiste en una con mi musa y así me diste mil motivos para seguir escribiendo sin escusas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario